Vol. 10 Nº 1, Enero - Mayo 2011, ISSN 1690-0723
 
 
 

Ramón Parra Useche
Secretario Ejecutivo de ABINIA

 

Hoy cuando presentamos el primer número de Abina Informa, correspondiente a una nueva gestión, queremos hacer un alto en el camino, y por un momento volver la mirada hacia atrás, revisar las lecciones aprendidas, las dificultades encontradas, los logros obtenidos y a partir de allí imaginar, visualizar y construir el futuro. ABINIA fue fundada en Lima, Perú el 14 de Octubre de 1999, bajo la denominación de “Asociación de Estados Iberoamericanos para el Desarrollo de las Bibliotecas Nacionales de los Países de Iberoamérica”; siendo un organismo intergubernamental su objetivo general es: “Diseñar y/o implementar Políticas Bibliotecarias que fortalezcan la organización, preservación y difusión del patrimonio bibliográfico, documental y audiovisual que integran las colecciones de las Bibliotecas Nacionales (BNs), con miras a promover el desarrollo e integración de las naciones iberoamericanas, mediante distintos esquemas de cooperación”.

El Acta Constitutiva fue suscrita por los representantes plenipotenciarios de: Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Honduras, México, Panamá, Perú, Portugal, República Dominicana y Venezuela. Desde la fecha antes señalada, y en su nueva condición, la Secretaría Ejecutiva ha funcionado en Caracas, gracias a un acuerdo suscrito con el Gobierno Bolivariano de Venezuela, después de haber cumplido con las formalidades de rigor.

De conformidad con su Acta Constitutiva y el mandato de los países integrantes, expresado en los acuerdos emanados de su máximo órgano legislativo, la Asamblea General, e interpretando y cumpliendo los lineamientos del Consejo de Directores, ABINIA, se aboco desde sus inicios a: gestionar y crear conciencia sobre la importancia del patrimonio bibliográfico y documental de los países miembros; adoptar políticas, estrategias, normas y programas de capacitación para la preservación de las colecciones de las BNs, y desarrollar normas técnicas compatibles, que garanticen el control bibliográfico, faciliten el intercambio de materiales e información y la automatización de los sistemas de información, entre otras.

Siempre fue cuidadosa en la observancia de normativas, estándares, lineamientos y buenas prácticas que en el campo de la Bibliotecología y las Ciencias de la Información surgían de organismos regionales e internacionales tales como UNESCO, IFLA, CERLALC y de las producidas por la propia Asociación para normar las actividades de sus miembros.

Son muchos los logros obtenidos hasta la fecha que, por razones de espacio, resumiremos en: lograr la incorporación de 13 países como Miembros de Pleno Derecho: constituirse en uno de los programas sustantivos de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica; participar en programas y proyectos conjuntos con organismos internacionales, tales como: UNESCO, AECI, CERLALC, la Fundación Mellon y distintos gobiernos de la Región; implementación de programas de capacitación en Ciencias de la Información; elaboración de documentos normativos, y garantizar su presencia en el Ciberespacio, mediante el Portal de ABINIA, que cuenta con una gama de productos y servicios de información, entre otros.

Esta inmensa tarea se topó con muchas limitaciones y dificultades, que no impidieron el logro de los objetivos y que van desde lograr una misión y una visión compartida de lo que debe ser una Biblioteca Nacional, según estándares internacionalmente aceptados, pasando por restricciones en las comunicaciones a nivel regional, por la escasa y tardía capacidad de respuesta de los integrantes de la Asociación, el retardo en la recepción de recursos para los planes y proyectos, hasta la modernización en la manera de ver y entender lo que significa una BN.

Por todo lo antes expuesto y al culminar una etapa y un modo de gerencia, surge como es lógico la incertidumbre sobre el presente y el futuro de la Asociación. Antes que nada, debemos decir que ABINIA no queda en manos extrañas, ajenas a su esencia, misión, visión y trayectoria. El equipo de la Secretaría Ejecutiva en Caracas se mantiene, ahora con un nuevo nombre y también con nuevos retos; pero con el compromiso permanente por democratizar el acceso al conocimiento y la socialización de la Información, como ingrediente indispensable para conquistar definitivamente la independencia tecnológica, requisito fundamental, para la construcción del porvenir de nuestros pueblos.

Al reconocer los aciertos y desaciertos del pasado, nuestra gestión se inicia con un sentido critico de lo que se debe revisar, mejorar o transformar, planteándose una reflexión profunda, orientada a atender las necesidades de información de la población que, por mandato legal, nos corresponde atender en los 22 países donde tenemos presencia activa. Para el logro de este cometido contaremos con la experiencia acumulada en ABINIA, con su excelente recurso humano, con la capacidad tecnológica instalada y susceptible de ser adquirida, con las alianzas estratégicas que sean necesarias, y con el entusiasmo y compromiso de nuestros pueblos de América Latina y El Caribe.

Es propicia la ocasión, para reconocer y agradecer en nombre de ABINIA, los aportes y la dedicación del Dr. Alfonso Quintero Restrepo, Secretario Ejecutivo saliente, le deseamos un pleno disfrute en su merecido descanso.

Ramón Parra Useche, Secretario Ejecutivo de ABINIA, mayo 2011
 
 
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