Vol. 4 Nº 1, enero - abril 2005, ISSN 1690-0723




 


Preservación Digital
Preservación Digital:
Un nuevo desafío para la conservación y restauración

Autor:

Roberto Aguirre Bello

Entidad:

Biblioteca Nacional de Chile
Dirección de Bibliotecas Archivos y Museos

Títulos Académicos:

Licenciado en Arte, mención Conservación y Restauración
Universidad Católica de Chile

Cargos:

Jefe Archivo Fotográfico y Digital, Biblioteca Nacional de Chile
Coordinador Área de Digitalización Memoria Chilena

Dirección Centro de Trabajo:

Av. Libertador Bernardo O'Higgins 651, Santiago - Chile

Breve Síntesis Curricular

Roberto Aguirre Bello es Licenciado en Arte con mención en Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural. Se desempeña en la Biblioteca Nacional de Chile donde cumple funciones de encargado del Archivo Fotográfico y Digital de la institución además de coordinar el área de digitalización en los proyectos emprendidos por la institución relacionados con la recopilación, conservación y publicación de documentos electrónicos entre los que destacan el sitio web Memoria Chilena, el portal de la Biblioteca Nacional en la Biblioteca Virtual Cervantes y el proyecto de digitalización del Archivo de Referencias Críticas. Ha participado como ejecutor responsable y/o coejecutor en proyectos que incluyen tareas de digitalización y acceso a colecciones en diferentes bibliotecas, archivos y museos financiados por Fundación Andes, Fundación Mellon, Fondo Nacional de Fomento de la Cultura y las Artes y Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura. En el ámbito de la docencia ha impartido clases de Conservación de Materiales Fotográficos en la Pontificia Universidad Católica de Chile y de Historia y Teoría de la Conservación y Restauración en la Universidad Internacional SEK además de ser profesor y evaluador de Tesis para alcanzar el postgrado de Restauración de Bienes Culturales en la Universidad de Chile.

Resumen:

En la actualidad, ya no cabe duda que la irrupción de las nuevas tecnologías en la llamada sociedad de la información es una realidad cercana y creciente en el mundo de las bibliotecas, los archivos y los museos.

Pero la información digital, tanto la obtenida desde un original análogo como la nacida de manera electrónica, necesita ser preservada. Documentos de texto, imágenes, archivos de audio, videos, bases de datos, sitios web, entre otros, se encuentran en serio riesgo de desaparecer en el corto plazo si no se establecen políticas y prácticas adecuadas para su conservación.

Esta realidad presenta para la disciplina de la conservación y restauración un nuevo desafío que se ve en la obligación de asumir. Éste se presenta desde lo técnico y material hasta lo ético. Los conservadores – restauradores, se han visto en la problemática de asumir un rol importante en la conformación de equipos multidisciplinarios que, en conjunto con informáticos, historiadores, bibliotecólogos y archiveros, investiguen y normalicen los procedimientos derivados de los nuevos materiales.

Palabras Clave:

Patrimonio, preservación digital, conservación, restauración, información, acceso.



Preservación Digital:
Un nuevo desafío para la conservación y restauración


En la actualidad, ya no cabe duda que la irrupción de las nuevas tecnologías en la llamada sociedad de la información es una realidad cercana y creciente en el mundo de las bibliotecas, los archivos y los Museos. Cada vez son más las instituciones que, movidas por el ánimo de preservar y difundir su patrimonio están buscando en la captura digital una herramienta que les permita mantener la información a largo plazo, posibilitando además el acceso a ella desde lugares remotos. Hoy es frecuente encontrar en nuestras bibliotecas o archivos, además de los servicios tradicionales, catálogos en línea, salas de consulta de Internet, consulta de colecciones en redes locales, servicios de reproducción digital de colecciones y archivos de datos o información digital.

Pero la información digital, tanto la obtenida desde un original análogo como la nacida de manera electrónica, necesita ser preservada. Documentos de texto, imágenes, archivos de audio, videos, bases de datos, sitios web, entre otros, se encuentran en serio riesgo de desaparecer en el corto plazo si no se establecen políticas y prácticas adecuadas para su conservación. En el 2010, más de la mitad de la información generada en el aparato del Estado, no tendrá respaldo en soporte de papel y el número de publicaciones electrónicas cuadruplicará las existentes el día de hoy. Un escenario desolador si se considera que estadísticamente, el 90% de la pérdida producida en un nuevo soporte se produce durante los primeros 20 años de su utilización. Es decir, casi la totalidad de la información digital que se perderá irrecuperablemente, la estamos perdiendo hoy.

Esta realidad presenta para la disciplina de la conservación y restauración un nuevo desafío que se ve en la obligación de asumir. Éste se presenta desde lo técnico y material con el tipo de soportes en los que se almacena la información digital hasta lo ético con las implicancias del uso y autenticidad de la información generada. Los conservadores – restauradores, se han visto en la problemática de asumir un rol importante en la conformación de equipos multidisciplinarios que, en conjunto con informáticos, historiadores, bibliotecólogos y archiveros, investiguen y normalicen los procedimientos derivados de los nuevos materiales.

Patrimonio digital:

Según datos de la UNESCO, conforman el patrimonio digital los “recursos únicos que son el fruto del saber o la expresión de los seres humanos. Comprende por lo tanto, recursos de carácter cultural, educativo, científico o administrativo e información técnica, jurídica, médica y de otras clases que se generan directamente en formato digital o se convierten a éste a partir de material analógico ya existente. Estos pueden ser, textos, bases de datos, imágenes fijas o en movimiento, grabaciones sonoras, material gráfico, programas informáticos o páginas web, entre otros muchos formatos posibles dentro de un vasto repertorio de diversidad creciente”.

Si bien es de carácter efímero, el patrimonio digital, reviste valor e importancia duraderos y constituyen por ello un material digno de protección y conservación en beneficio de las generaciones actuales y futuras.

Para la UNESCO, el patrimonio digital se encuentra en constante aumento, puede existir en cualquier lengua, en cualquier lugar del mundo y cualquier campo de la expresión o el saber humano y su conservación deberá estar orientada a permitir el acceso del público a éste, a evitar los peligros que pueden ocasionar la pérdida de la información y a adoptar medidas en los más diversos ámbitos que lo involucran y en todos los ciclos vitales de la información digital, desde su creación hasta su utilización, que aseguren la continuidad del patrimonio digital en el tiempo.

El problema de la Preservación Digital:

La preservación digital, plantea nuevos desafíos para la disciplina de la conservación. Si tomamos en consideración que la preservación está orientada a largo plazo, nos encontramos con un primer problema. La información digital, no ha sido pensada para su mantención en el tiempo. A diferencia de materiales tradicionales, que tienden a ir desapareciendo de manera gradual, desvaneciéndose o amarilleándose con el paso del tiempo la información digital no se pierde de manera paulatina, esta existe o simplemente no existe.

En los materiales análogos el conservador contará con la ventaja de poder visualizar el síntoma de deterioro en un momento oportuno para su posterior intervención. En el caso del patrimonio digital, en el momento en que se detecta el síntoma, la información se ha perdido irreparablemente. Esto obligará al conservador a desenvolverse necesariamente, siempre un paso adelante a la manifestación del deterioro.

Por otra parte, a diferencia de los materiales tradicionales, en el caso de la información digital, nos encontramos con el problema de su propia incapacidad para mantenerse estable. A diferencia del problema de la conservación tradicional que está orientada a la estabilización del soporte, en el caso del patrimonio digital, la obsolescencia de los formatos, de los programas (softwares) e incluso del equipamiento de conversión (hardware) puede desencadenarse con mayor velocidad que la degradación del soporte. En la preservación digital, no actualizar constantemente la información, es sinónimo de su destrucción ya que la preservación de un medio digital, no depende de cuánto pueda durar el soporte en el que se encuentra sino en la capacidad del documento en ser transferido de un soporte a otro y de un formato a otro tanto como sea posible.

Esperanza de vida de materiales vs. densidad de información:

“La información digital - la evidencia del mundo en que vivimos - es más frágil que los fragmentos de papiros que se encontraron enterrados junto con los faraones”.

Paul Conway: “La Preservación en el Mundo Digital” 1996

En la preservación digital, se hace estrictamente necesario agregar un valor de uso de la información digital a los criterios de selección. Ninguna institución, por muy grande que fuera la cantidad de recursos destinados a la conversión y preservación digital de sus colecciones, podrá asumir el costo que representa la preservación de la totalidad del patrimonio. El 93% de la información generada en el último año, se ha generado de forma electrónica, por lo que la utilización futura de los recursos electrónicos cobrará una importancia gravitante en el momento de seleccionar el material para su preservación.

La integridad de la información, plantea también un desafío cuando se trabaja con documentos digitales. Así como en los materiales tradicionales, los conservadores agotan esfuerzos para lograr la distinción del original respecto de las intervenciones realizadas de manera de evitar un falseamiento histórico de los documentos originales. En el caso de los documentos digitales, para garantizar la integridad, personal especializado bibliotecólogos y/o archivistas, deberán documentar mediante metadatos toda la información generada a partir de la documentación electrónica, desarrollando estándares y políticas normalizadas que permitan el acceso el uso y el intercambio de la estructura de la información y de sus modificaciones a través del tiempo.

Si bien en el caso de los materiales tradicionales, la preservación y el acceso son actividades separadas que pueden o no relacionarse dependiendo de cada caso, cuando se habla de preservación en el mundo digital la preservación y el acceso se convierten en actividades imposibles de separar. La preservación digital, supone obligatoriamente la implementación de mecanismos descriptivos y de acceso que aseguren la recuperación de la información electrónica ya que a diferencia del material análogo, para interpretar un documento digital es necesario una máquina que lo decodifique lo que hace imprescindible preservar tanto el objeto digital como la manera de acceder a él.

Conclusiones:

La preservación digital es un problema nuevo para la disciplina. Esta se encuentra en etapa de estudio y en constante cambio debido al rápido cambio que presentan las nuevas tecnologías en la llamada era digital. Las experiencias desarrolladas por instituciones como la Biblioteca Nacional de Chile son un importante punto de partida para afrontar la creciente problemática.

Un paso importante para afrontar la preservación digital a nivel nacional o gubernamental lo constituye la implementación de un trabajo cooperativo entre instituciones generadoras de recursos digitales e instituciones receptoras y de custodia de la información.

En medio del creciente desarrollo de proyectos de conversión digital en instituciones de custodia de patrimonio, es indispensable la normalización y el estudio de estándares de selección, generación de archivos, manejo, descripción y utilización que permitan el desarrollo de estructuras orgánicas orientadas a la preservación de la documentación digital, de manera de asegurar la interoperabilidad de los sistemas, el intercambio de información y la no duplicidad de los procesos.

En el futuro próximo, un plan nacional de preservación digital se hará imprescindible. Este deberá ser considerado desde una política de Estado y asumido por productores de información digital, empresas de desarrollo de softwares e instituciones de custodia de patrimonio en forma conjunta. En él, los conservadores y restauradores tendrán que asumir el rol que les corresponde en la transmisión del nuevo patrimonio a las futuras generaciones.

Bibliografía:

Conway, Paul. "La Preservación en el Mundo Digital". Santiago de Chile, 2000.

"Digital Formats for Content Reproductions" National Digital Library Program, Library of Congress, [1998].

Frey, Franziska y James M, Reilly. "Digitallmaging for Photographic Collections" : Foundations for Ttechnical Standards". Rochester, 1999.

Hazen, Dan, Jetfrey Horrell, Jan Merrill-Oldham. "Como seleccionar colecciones de investigación para la digitalización". Santiago de Chile, 2000.

"Moving Theory into Practice Digitallmaging Tutorial" .Reunión sobre los Archivos y Bibliotecas de Cuba, Centro Capitolio de La Habana, 2001. (CD)

UNESCO, “Carta para la Preservación del Patrimonio Digital”. 2003

Zuleta, Juan Antonio. "Sistemas de Captura y Almacenamiento de Imágenes"

Eastman Kodak Company. Conferencia en el Archivo Nacional de Chile. ca. 1998.






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