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Las relaciones de ABINIA con países, instituciones y personas: su naturaleza y
alcances
Como en cualquier institución, en ABINIA, se realizan distintos tipos de actividades
que tienen efectos tanto internos como con su entorno. Pueden ser formales o informales.
Los actores responsables de su formulación y/o ejecución deben ser cuidadosos del
cumplimiento de las formas y procedimientos vigentes, como de las posibles implicaciones
de sus actos y, en tal sentido, conviene que sepan diferenciar claramente, aquellos que
comprometen a la institución, de los de simple rutina. A continuación, por razones de
espacio, centraremos la atención en las actuaciones básicas de las asambleas generales,
los consejos de directores y la secretaría ejecutiva y sus efectos.
Ante todo, conviene tener presente que ABINIA es un organismo internacional, integrado
por Estados iberoamericanos miembros de pleno derecho, es decir, que previamente
hubiesen cumplido con las condiciones expresamente establecidas en su Acta Constitutiva
para obtener su condición de tales. Hasta la fecha estos son: Brasil, Cuba, Ecuador, El
Salvador, España, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República
Dominicana y Venezuela. La presencia de, por lo menos, dos tercios (2/3) de estos miembros
constituye el quórum necesario para la validez de las Asambleas Generales (AG), siempre y
cuando, sus representantes hayan sido diplomáticamente acreditados por sus respectivos
países. Sólo ellos tienen derecho al voto, es decir, que las decisiones de las AG serán válidas,
únicamente, mediante el favorable (de la mitad más uno) de los miembros, aquí
identificados que estén presentes. También participan en nuestras AG los directores de las
bibliotecas nacionales de países iberoamericanos, no miembros de pleno derecho; en estos
casos, sus intervenciones se tendrán como opiniones personales, no obligantes a los efectos
de las AG. No obstante, sus participaciones siempre han si tenidas en cuenta,
especialmente, cuando contribuyen al enriquecimiento de los puntos en discusión. En
cuanto a los efectos de las decisiones de las AG, siempre ha privado un criterio amplio, que
incluye, sin distinción alguna, a todas las bibliotecas nacionales iberoamericanas. Por último,
conviene tener claro que cualquier consulta que se le haga a las bibliotecas nacionales de
los países miembros de pleno derecho, o no, tendrá el carácter de una opinión, no
obligante para los miembros de la Asociación.
Los Consejos de Directores es un organismo colegiado y “El quórum para sesionar
requerirá la presencia de, al menos, cuatro de sus miembros, incluido el Presidente
(subrayado nuestro). Es decir que para sesionar válidamente tienen que estar presentes al
menos, “cuatro de sus miembros, incluido el Presidente”. Para que las decisiones del CD
sean válidas es indispensable que sus miembros estén reunidos en forma presencial y
conforme al quórum estatutario. En tal sentido, y “per contra”, cualquier consulta que se le
haga por separado a los integrantes del CD, incluyendo a su Presidenta, sólo sería tenida
como opinión personal de cada uno de ellos y, en ningún caso, tendría carácter vinculante
u obligatorio para ABINIA y sus miembros. Los efectos de sus decisiones incidirán,
particularmente, en la gestión de la Secretaría Ejecutiva.
La Secretaría Ejecutiva, es la instancia ejecutora de las decisiones válidamente
acordadas por las Asambleas Generales y los Consejos de Directores. El Secretario
Ejecutivo debidamente elegido por la AG, velará por el cumplimiento de estas decisiones,
así como también de las funciones que le son asignadas en el Acta Constitutiva; sus
decisiones sólo serán válidas si se ajustan a los acuerdos de las AG y a las directrices
emanadas de los Consejos de Directores y se enmarcan dentro de lo establecido en el Acta
Constitutiva. Los efectos de sus acciones se concretarán, fundamentalmente, en asegurar el
debido cumplimiento de las actividades y proyectos contenidos en los presupuestos anuales
debidamente aprobados por las Asambleas Generales.
Si lo anteriormente señalado se cumpliese, lo cual implica una mayor comprensión y
cooperación de los principales actores de la Asociación (Estados miembros, integrantes del
Consejo de Directores y el Secretario Ejecutivo y su personal de apoyo en la SE), creemos,
que se contribuiría a la consolidación y futuro desarrollo de ABINIA.
Aprovechamos para desearle éxito al nuevo Secretario Ejecutivo Interino en su gestión
durante el 2011, a quien le encomendamos, sinceramente, tomar en cuenta las sugerencias
arriba presentadas.
Alfonso Quintero,
Secretario Ejecutivo de ABINIA, Noviembre 2010 |
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